El Blog

Calendario

<<   Enero 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Categorías

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

30 de Enero, 2006

La vista, un rompecabezas

Por philosophico - 30 de Enero, 2006, 17:57, Categoría: General

http://estadis.eluniversal.com.mx/cultura/47214.html

La vista, un rompecabezas

Nuevos estudios señalan que diversas partes del cerebro se encargan de reconstruir los objetos en fracciones de segundo

 


El Universal
Lunes 23 de enero de 2006

Una de las interrogantes que más fascinan a los científicos dedicados a investigar el funcionamiento del cerebro es saber cómo es que este órgano es capaz de construir imágenes completas a partir de la percepción de elementos múltiples.

Según científicos de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, cuando se observa una letra o un número casi de manera instantánea las neuronas de varias áreas cerebrales del centro visual responden a los distintos componentes de la forma, acomodándolos como si se tratara de un rompecabezas, a fin de generar una imagen comprensible.

Charles E. Connor, coautor del trabajo de investigación califica esta habilidad cerebral como "una de las más intrigantes en el área de neurociencias, debido a que se trata de procesos tan rápidos como complejos". Para muchas personas no es ni siquiera una pregunta de carácter científico, dado que el acto de ver es tan automático y natural.

Sin embargo, ver no es algo tan simple. De hecho la vista humana es, por mucho, mejor que el dispositivo de cómputo de visión más avanzado. "Ello se debe a que una parte bastante amplia del cerebro humano está dedicada a la interpretación de objetos en el entorno, de tal manera que tengamos la información necesaria para interactuar con el mismo", señala el especialista.

La visión, explicó, "no ocurre en el ojo como muchos creen. Ocurre como parte de múltiples procesos cerebrales. Nosotros estudiamos cómo es que los objetos son señalizados o encodificados por amplias poblaciones de neuronas perenecientes a los más altos niveles de procesamiento de objetos en el cerebro".

El reporte que emitieron los investigadores está basado en la grabación de células nerviosas en la corteza visual de macacos, y reveló que las neuronas en el nivel más alto de dicha corteza responden en principio a estímulos visuales de manera más o menos indiscriminada, señalando todas las características individuales incluidas en formas a las cuales resultan sensibles.

Por ejemplo, una neurona en particular puede responder igualmente a objetos con una forma cóncava en la superficie o convexa en el fondo. En este punto, las señales neuronales son ambiguas, pues el cerebro no sabe si es lo cóncavo, lo convexo o ambos elementos los que están presentes en la imagen percibida.

Milisegundos después, las neuronas empiezan a reaccionar exclusivamente a combinaciones de fragmentos de una forma, en lugar de hacerlo ante fragmentos individuales. En otras palabras, el cerebro comienza a ensamblar piezas para formar secciones más grandes.

Según Connor, "los seres humanos hacemos una categorización rudimentaria de los objetos de manera muy rápida. Por ejemplo, en tan sólo una décima de segundo podemos reconocer si algo que vemos es un animal o no.

"Los resultados de las indagaciones muestran que esta burda impresión inmediata depende probablemente en el reconocimiento de una o más partes individuales de la totalidad de lo que se ve.

"Discriminar de manera fina -como reconocer rostros- lleva más tiempo. El estudio sugiere que dicho retraso depende de las señales que emergen para combinar las formas de los fragmentos en un todo. En cierto sentido el cerebro tiene que construir la representación interna de un objeto a partir de piezas dispares."

Los científicos afirman que, en el largo plazo, comprender exactamente cómo es que el cerebro procesa la información podría conducir al desarrollo de prótesis neurales, es decir, a la creación de repuestos artificiales para órganos de los sentidos que se han perdido, y quizá hasta para funciones cognitivas y de memoria. En el corto plazo, dicen, estos trabajos son conducidos por la curiosidad acerca de uno de los misterios fundamentales: desentrañar cómo es que funciona el cerebro humano.

La habilidad para ver es uno de los más grandes logros evolutivos del cerebro humano. "Sin embargo, aún no sabemos cómo es que el sistema visual consigue realizar la maravilla de procesar la información. Los experimentos al respecto apenas comienzan a revelar cómo es que las amplias redes neuronales del cerebro extraen significados de las imágenes captadas por el ojo", precisa Connor. (Universidad Johns Hopkins)

Según científicos de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, cuando se observa una letra o un número casi de manera instantánea las neuronas de varias áreas cerebrales del centro visual responden a los distintos componentes de la forma, acomodándolos como si se tratara de un rompecabezas, a fin de generar una imagen comprensible.

Charles E. Connor, coautor del trabajo de investigación califica esta habilidad cerebral como "una de las más intrigantes en el área de neurociencias, debido a que se trata de procesos tan rápidos como complejos". Para muchas personas no es ni siquiera una pregunta de carácter científico, dado que el acto de ver es tan automático y natural.

Sin embargo, ver no es algo tan simple. De hecho la vista humana es, por mucho, mejor que el dispositivo de cómputo de visión más avanzado. "Ello se debe a que una parte bastante amplia del cerebro humano está dedicada a la interpretación de objetos en el entorno, de tal manera que tengamos la información necesaria para interactuar con el mismo", señala el especialista.

La visión, explicó, "no ocurre en el ojo como muchos creen. Ocurre como parte de múltiples procesos cerebrales. Nosotros estudiamos cómo es que los objetos son señalizados o encodificados por amplias poblaciones de neuronas perenecientes a los más altos niveles de procesamiento de objetos en el cerebro".

El reporte que emitieron los investigadores está basado en la grabación de células nerviosas en la corteza visual de macacos, y reveló que las neuronas en el nivel más alto de dicha corteza responden en principio a estímulos visuales de manera más o menos indiscriminada, señalando todas las características individuales incluidas en formas a las cuales resultan sensibles.

Por ejemplo, una neurona en particular puede responder igualmente a objetos con una forma cóncava en la superficie o convexa en el fondo. En este punto, las señales neuronales son ambiguas, pues el cerebro no sabe si es lo cóncavo, lo convexo o ambos elementos los que están presentes en la imagen percibida.

Milisegundos después, las neuronas empiezan a reaccionar exclusivamente a combinaciones de fragmentos de una forma, en lugar de hacerlo ante fragmentos individuales. En otras palabras, el cerebro comienza a ensamblar piezas para formar secciones más grandes.

Según Connor, "los seres humanos hacemos una categorización rudimentaria de los objetos de manera muy rápida. Por ejemplo, en tan sólo una décima de segundo podemos reconocer si algo que vemos es un animal o no.

"Los resultados de las indagaciones muestran que esta burda impresión inmediata depende probablemente en el reconocimiento de una o más partes individuales de la totalidad de lo que se ve.

"Discriminar de manera fina -como reconocer rostros- lleva más tiempo. El estudio sugiere que dicho retraso depende de las señales que emergen para combinar las formas de los fragmentos en un todo. En cierto sentido el cerebro tiene que construir la representación interna de un objeto a partir de piezas dispares."

Los científicos afirman que, en el largo plazo, comprender exactamente cómo es que el cerebro procesa la información podría conducir al desarrollo de prótesis neurales, es decir, a la creación de repuestos artificiales para órganos de los sentidos que se han perdido, y quizá hasta para funciones cognitivas y de memoria. En el corto plazo, dicen, estos trabajos son conducidos por la curiosidad acerca de uno de los misterios fundamentales: desentrañar cómo es que funciona el cerebro humano.

La habilidad para ver es uno de los más grandes logros evolutivos del cerebro humano. "Sin embargo, aún no sabemos cómo es que el sistema visual consigue realizar la maravilla de procesar la información. Los experimentos al respecto apenas comienzan a revelar cómo es que las amplias redes neuronales del cerebro extraen significados de las imágenes captadas por el ojo", precisa Connor. (Universidad Johns Hopkins)

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

El cerebro musical

Por philosophico - 30 de Enero, 2006, 17:22, Categoría: General

http://www.elcomerciodigital.com/pg060130/prensa/noticias/Sociedad/200601/30/GIJ-SOC-138.html

El cerebro musical
Los científicos tienen diferentes explicaciones sobre cómo surge y funciona una mente genial. La herencia genética y la motivación son dos factores claves


Se cuenta que Mozart era capaz de tocar el clavicordio cuando sólo tenía tres años, que a los cinco compuso su primera pieza orquestal, que de niño era capaz de memorizar una partitura para orquesta con sólo escucharla una vez, o que posteriormente podía crear en su mente toda una pieza musical incluso antes de ir escribiendo la parte de cada instrumento. Al hablar de la genialidad en música, Amadeus Mozart surge casi de forma obligada. Sin embargo, no es fácil definir qué es un genio: se trata de un concepto que invoca no sólo una capacidad por encima de la media para la creatividad y la excelencia, sino algo intrínseco que antiguamente se consideraba una especie de regalo de los dioses, y posteriormente algo innato (la propia etimología de la palabra hace referencia a ello).

Se sabe que algunas destrezas relacionadas con la percepción musical tienen una importante componente hereditaria. Por ejemplo, se ha comprobado que eso sucede con el llamado oído absoluto, que hace referencia a la capacidad de algunas personas de reconocer el tono de un sonido sin referencia alguna (normalmente, la gente es capaz de reconocer sin problema los intervalos entre sonidos, pero saber sin más si un sonido es un La o un Si de la cuarta escala, es una propiedad que sólo unos pocos poseen).

A finales de los 90, un equipo de la Universidad de California en San Francisco comprobó que la probabilidad de que una persona tuviera ese oído absoluto era cuatro veces mayor si alguno de sus progenitores lo tenía que si no. Sin embargo, se sabe que el aprendizaje temprano de la música facilita a muchas personas adquirir esta capacidad. Se trata, así, de un rasgo que tiene a la vez una componente genética y otra ambiental.

Algo parecido puede suceder con la genialidad. El psicólogo David Lykken, autor del libro 'El genio y la mente', afirma: «Hay quien piensa que el genio es principalmente aplicación y que si existe algo genético, es motivacional. Creo más, que hay una mezcla, un conglomerado de atributos, algunos específicos para cada sujeto». Realmente, parece comprobado que hay ciertas características fisiológicas que caracterizan la excelencia musical y, existiendo esa base neurológica, se entiende que exista una componente hereditaria.

En 2001, el neurólogo Lawrence M. Parsons, de la Universidad de Texas en San Antonio (EE UU), sometió a análisis mediante tomografía por emisión de positrones (PET) a ocho pianistas profesionales, mientras ejecutaban el tercer movimiento del 'Concierto Italiano' de Johann Sebastian Bach, comparando luego esas imágenes con las que mostraban la actividad cerebral cuando tocaban unas escalas a dos manos. Algunas áreas cerebrales activadas eran comunes en las dos tareas (la primera, exige, según los expertos, una representación cognitiva, perceptual y emocional mucho mayor que la segunda, que es un ejercicio habitual para quien es profesional de la música), mostrando que, en general, la actividad musical está ampliamente distribuida a lo largo del cerebro. Sin embargo, algunas zonas sólo se activaban al tocar Bach, y otras sólo al tocar las escalas. Esto se interpreta como la demostración de la existencia de circuitos cerebrales que procesan de forma diferente las tareas relacionadas con la ejecución de una pieza musical.

Gracias a técnicas de imagen cerebral, como la mencionada PET, la magnetoencefalografía o la resonancia magnética, se puede seguir en la actualidad la pista anatómica de la habilidad musical. La idea comenzó, sin embargo, a mediados del siglo XIX, cuando se analizó (tras su muerte) cómo era el cerebro de Hans von Bülow, destacado pianista y director. Encontraron un mayor tamaño de algunas regiones cerebrales, entre ellas la circunvolución superior del lóbulo temporal. En esa época, se creía que una región más desarrollada podría tener que ver con mayor eficiencia o trabajo cerebral de la misma. Sin embargo, lo cierto es que no hay características anatómicas relevantes en los cerebros de músicos.

Incapacidad

Investigando personas con agudas pérdidas de capacidad musical (se estima que hasta un 5% de la población es incapaz de percibir adecuadamente un tono musical), daños producidos a veces por ataques cerebrales o accidentes, también se intentó localizar la región de la genialidad musical. Funcionalmente, se ha encontrado que la actividad de algunas zonas de la corteza cerebral, el llamado córtex auditivo, donde llegan las señales procedentes del sistema perceptivo, estimula el reconocimiento de melodías y que la memoria varía entre los músicos y los legos. Igualmente, mediante la imagen funcional se ha comprobado que regiones como la corteza motriz, el cuerpo calloso o el cerebelo, muestran una mayor actividad en los dotados para la música.

Desde un punto de vista evolutivo, la habilidad musical no parece excesivamente relacionada con la supervivencia, y la heredabilidad que pueda existir de algunos de sus rasgos podría no ser fundamental para la adaptabilidad de los descendientes. Ello puede explicar la gran variabilidad que se encuentra en la población, desde quienes son incapaces de seguir una melodía a los grandes concertistas de nivel mundial. En esa línea de pensamiento, parece que la aptitud musical, y su grado más extremo e improbable, el de la genialidad, según los neuropsicólogos, tiene que ver con la forma de funcionamiento cerebral. El cerebro del genio podría estar programado con una serie de reglas que evitan el cometer errores en la percepción, interpretación y composición. En cierto modo, se la da la razón al propio Bach, quien afirmaba: «No hay nada sorprendente: sólo tienes que tocar la tecla adecuada en el momento adecuado, y el instrumento hace el resto».

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Cerebro violento

Por philosophico - 30 de Enero, 2006, 16:55, Categoría: General

http://www.20minutos.es/columna/84563/0/Cerebro/violento/prefrontal/

Crónica de la ciencia
Miguel Ángel Sabadell
Cerebro violento
25.01.2006

¿Están en la corteza prefrontal los mecanismos neuronales que controlan nuestra agresividad?

A los 15 meses de edad B. fue atropellada. El accidente afectó a partes críticas de su corteza prefrontal. Aparentemente se recuperó en pocos días sin que surgieran alteraciones. Sin embargo, a los tres años los padres empezaron a detectar conductas violentas muy difíciles de controlar y la niña mostraba una insensibilidad total a amenazas y castigos.

Su comportamiento violento fue aumentando con los años hasta ser necesario su internamiento en centros especiales.

Era física y verbalmente abusiva, se metía en riñas, mentía sistemáticamente, robaba en casa, en clase y en las tiendas.

Intelectualmente dotada (aunque no hacía uso académico de ello), fue sexualmente promiscua y se quedó embarazada a los 18 años, abandonando el cuidado de la criatura. Perdió todos los trabajos y acabó dependiendo de sus padres y de las ayudas sociales. Jamás expresó remordimientos ni sentimiento de culpa, y para ella el origen de sus problemas eran los demás.

B. era hija de una familia de clase media, educada, con unos padres que la cuidaban y sin antecedentes de enfermedad mental o neurológica en la familia. Donde surgían sus problemas era en la resolución de dilemas sociales como: «Al salir del supermercado descubre que la cajera le ha devuelto más cambio que el que corresponde. ¿Cómo actuaría?». Sus respuestas indicaban un nivel de desarrollo moral de un niño de menos de 9 años, donde predomina la idea de evitar los castigos. La impregnación de ideas pro sociales y morales no había tenido lugar y los investigadores concluyeron que presentaba un cuadro clínico similar a una psicopatía.

Este caso plantea una pregunta aún sin respuesta: ¿están en la corteza prefrontal los mecanismos neuronales que controlan la agresividad? Y otra aún peor: ¿dónde queda el alma?

sabadell@100cia.com

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

En ausencia de estímulos acústicos, nuestro cerebro escucha el silencio

Por philosophico - 30 de Enero, 2006, 16:54, Categoría: General

http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=222588

En ausencia de estímulos acústicos, nuestro cerebro escucha el silencio
Descargando Foto...

Un estudio realizado por médicos franceses, del Instituto Federal de Neurociencias de Lyon, reveló que nuestro cerebro escucha el silencio incluso en ausencia de estímulos acústicos.
Durante la noche, si nos sentimos amenazados o en peligro, nuestros sentidos permanecen en alerta y el cerebro atento a cualquier pequeño ruido que se produzca, destaca la investigación.
Muchos estudios, centrados sobre todo en la vía visual, han demostrado la existencia de un sistema de control desde las áreas superiores del cerebro hacia regiones sensoriales específicas que seleccionan la información relevante para el comportamiento. Sin embargo, este estudio publicado en Journal of Neuroscience es el primero centrado en la activación neuronal en ausencia de estímulo.
Experimento. El experimento consistió en observar la actividad cerebral de 11 sujetos mediante un escáner tridimensional, mientras estaban en reposo escuchando un sonido determinado o en silencio.
Se informó a los sujetos de que de vez en cuando una flecha les indicaría en qué oído iban a escuchar un sonido. Los resultados mostraron cómo durante los periodos de silencio se activaba la corteza auditiva —que es la parte del cerebro relacionada con los estímulos sonoros— contralateral, es decir, la del lado contrario al oído en el que se esperaba el sonido.
“Éste es el primer estudio en humanos que demuestra que la corteza auditiva se activa cuando un sujeto está atento y escuchando el silencio mientras espera a que se origine un sonido”, señaló Pierre Fonlupt, co-autor del estudio junto con sus colegas Julián Voisin, Aurélie Bidet-Caulet y Olivier Bertrand.
Déficit de atención. Además de la corteza auditiva contralateral, el escáner reveló la activación de otras áreas cerebrales. Dos regiones frontales y una en el hemisferio derecho estaban activas, independientemente del lado que recibiera el estímulo.
Las áreas implicadas en el estudio son las mismas que están implicadas en el síndrome de déficit de atención e hiperactividad (SDAH), una enfermedad que se caracteriza por tres síntomas: hiperactividad, impulsividad y falta de atención, a menudo relacionada con una dificultad para distinguir la importancia de los sonidos e incapacidad para concentrarse.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Los delfines duermen con la mitad del cerebro 'despierto'

Por philosophico - 30 de Enero, 2006, 16:52, Categoría: General

http://www.eloncedigital.com.ar/especiales/nota.asp?id=29758

Los delfines duermen con la mitad del cerebro 'despierto'
Quedarse despierto para seguir respirando o morir mientras duermen. Ése es el dilema diario al que se enfrentan los delfines para los que, a diferencia de los hombres, la respiración es un acto voluntario.
Por eso han desarrollado un mecanismo de adaptación al medio oceánico que les permite que se duerma sólo la mitad de su cerebro, para seguir viviendo mientras descansan.
"Para los delfines, la respiración es un acto voluntario, no reflejo, como ocurre con los hombres. En medio del océano, una pérdida de conciencia -al dormir, por ejemplo- sería fatal para estos animales. Si no respiran, se mueren", señaló Jon Kershaw, responsable del acuario Marineland en Antibes, en la Costa Azul francesa.
Para poder "dormir permaneciendo al mismo tiempo despierto", el delfin 'apaga' uno de sus hemisferios cerebrales, mientras que la otra mitad del cerebro, que permanece despierta, ejerce el control sobre las funciones vitales, especialmente la respiración. Durante estos periodos de sueño "unihemisférico", los delfines ralentizan su metabolismo y el animal se queda prácticamente inmóvil.
Los delfines dormidos se pueden ver a veces flotando en la superficie del mar, con un ojo abierto y una aleta que sobresale de la superficie del agua. Al rato, cambian de postura, 'desconectan' la otra mitad del cerebro y cierran el otro ojo.
Además de asegurar que se mantienen en marcha las funciones vitales, la mitad del cerebro que permanece activa durante el sueño puede mantener el rumbo del delfín y evitar que viaje a la deriva.
Este "sueño unilateral" ha podido ser estudiado en un laboratorio, donde los científicos lograron medir las ondas cerebrales -mucho más lentas- que se producían en el hemisferio cerebral 'dormido', mientras que el lado 'despierto' tenía una actividad cerebral mucho mayor. 20 minutos más tarde, el esquema se invertía.
De este modo, los delfines consiguen dormir unas ocho horas diarias, en tramos que duran entre varios minutos y dos horas.
Según un reciente estudio elaborado por neurobiólogos de la Universidad de California (UCLA), los jóvenes delfines que son capturados para vivir en cautividad permanecen despiertos las 24 horas del día las primeras semanas de su encierro, mientras que las madres les vigilan permanentemente para que no se duerman.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

La revolución pendiente de la neurociencia cambiará visión mundo

Por philosophico - 30 de Enero, 2006, 16:39, Categoría: General

http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/revolucion_pendiente_neurociencia_cambiara_vision_706955.htm

La revolución pendiente de la neurociencia cambiará visión mundo


La revolución de las neurociencias aún está pendiente y cambiará la visión que tenemos del mundo y de nosotros mismos, de forma que las respuestas al debate acerca del yo, la conciencia, la libertad, el lenguaje y los sueños están ahora en la ciencia.


El conocimiento del cerebro y sobre qué es lo que lleva al ser humano a tener emociones, al pensamiento o a padecer enfermedades psiquiátricas o neurológicas, dónde se producen y cómo abordarlas, son algunas de las preguntas a las que la neurociencia puede dar una respuesta.

Los estudiosos de este apasionante cambio dicen que puede trastocar muchas convicciones y que el abordaje de las enfermedades mentales ya ha dado un giro fundamental, al comprobarse que se deben sobre todo a trastornos neuroquímicos.

El catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco J. Rubia, especialista en Fisiología del Sistema Nervioso, quiere dar a conocer algunas de las cuestiones que a su juicio van a revolucionar la visión del mundo en su último libro, titulado 'Qué sabes de tu cerebro', en el que divulga muchas de las nuevas respuestas sobre la vida.

Con 60 preguntas y respuestas, este catedrático da forma en el libro a los problemas, dudas y demostraciones de esta nueva ciencia que estudia el cerebro y que, a pesar de las numerosas lagunas que todavía existen sobre cómo se gestan las funciones superiores del ser humano, acaba con la idea de Descartes de la separación entre mente y cuerpo como dos entidades diferentes.

El profesor Rubia dice que la realidad que nos construimos del mundo exterior es una elaboración del cerebro, que todo es una ficción creada por el ser humano y que los colores no existen, ni el frío, ni la música, ni la libertad.

Una de las características del ser humano es su capacidad para engañarse y para pensar que es el centro del universo, a pesar de que el hombre es producto quizás de la casualidad y de situaciones tan aleatorias como que un meteorito destruyera el mundo de los dinosaurios y facilitara el acceso a los mamíferos y después al dominio humano sobre el planeta.

Pero no debemos olvidar que ni la tierra es el centro del universo, como descubrió Copérnico, ni el hombre es el centro de la creación, sino el resultado de un proceso evolutivo, como explicó Darwin.

Además, el mundo del inconsciente, que ya antes de Freud fue intuido por médicos alemanes, es responsable de que sólo seamos conscientes de un 2% de nuestra conducta exterior.

El control de la memoria y de lo que almacenamos es vital y la base de nuestra identidad, pero no podemos decidir sobre ella, ni sabemos por qué hay acontecimientos y datos que se nos quedan grabados y otros los olvidamos, y por eso Rubia dice que la mayoría de las impresiones que tenemos sobre el mundo exterior son engañosas y están influidas por nuestros recuerdos.

Sólo el arte y mentes privilegiadas son capaces en ocasiones de superar la visión dualista del mundo, al igual que las experiencias místicas, que permiten ver más allá de la engañosa percepción que tenemos de nuestro exterior.

El cerebro está preparado para la supervivencia a costa de lo que sea, pero puede, no obstante, modularse con la cultura, aunque el profesor Rubia cree que, a la vista de los acontecimientos, de las guerras, de la violencia y de las matanzas, no lo estamos haciendo bien.

No sabemos hasta qué punto es modulable el cerebro, pero el medio ambiente es fundamental y permite la expresión genética de las potencialidades, como se demuestra en hechos tan simples como que si Mozart hubiera nacido en Africa no tendríamos la obra de este gran genio musical.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)