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Mucho sexo, poco seso (o al revés)

Por philosophico - 12 de Diciembre, 2005, 16:43, Categoría: General

http://www.milenio.com/nota.asp?id=249347

Mucho sexo, poco seso (o al revés)
 8-diciembre-05

¿El cerebro es crucial? Lo es para los humanos, pero hay murciélagos que prefieren más esperma que cerebro.



 
El biólogo Scott Pitnick, en su laboratorio de la Universidad de Syracuse, en Nueva York. Foto: Cortesía Universidad de Syracuse  
Para muchas personas, es casi automático pensar que el cerebro es el órgano dominante en términos biológicos. Después de todo, fue la evolución del cerebro la que probablemente condujo al desarrollo de la especie humana. Pero en el reino de la biología esta verdad es más bien relativa, según lo prueba un estudio reciente que se hizo entre murciélagos y el cual demostró que, entre los mamíferos voladores, a veces el factor de éxito no es el cerebro más grande, sino los testículos más grandes.

El estudio, realizado por Scott Pitnick, de la Universidad de Syracuse, en Nueva York; Kate Jones, de la Sociedad Zoológica de Londres, y Jerry Wilkinson, de la Universidad de Maryland, comparó 334 especies de murciélagos y encontró que para muchas de ellas, el éxito reproductivo de los machos reside en tener testículos grandes, lo que se da a costa del tamaño del cerebro: en las especies de genitales grandes, el cerebro es más pequeño.

Pitnick y sus compañeros habían pronosticado, antes de iniciar su estudio comparativo, que las especies de murciélagos donde las hembras fueran promiscuas, en el sentido de tener más de un compañero de apareamiento, los machos necesitarían cerebros más grandes para evitar que se les “pusieran los cuernos”.

Lo que descubrieron fue exactamente lo contrario:
En las especies con hembras promiscuas, los machos tenían genitales más grandes pero cerebros más chicos; en las especies con hembras monógamas, los genitales de los machos eran más pequeños y los cerebros eran más grandes.

“Tal vez la monogamia sea más demandante en términos neurológicos”, aventuraron los científicos.

Lo que documentaron Pitnick y sus colegas fue que entre los murciélagos había una variedad muy alta en cuanto a la masa testicular, medida como fracción de la masa total. Los mamíferos voladores tenían testículos cuya masa iba del 0.12 al 8.4 por ciento de la masa total.

Como comparación, en los primates los testículos tienen masas que van del 0.02 al 0.75 por ciento de la masa total.

¿Qué razón puede haber detrás del hallazgo principal del equipo? Pitnick destacó el hecho crucial de que los murciélagos, por ser mamíferos de masa muy pequeña pero de gran área corporal (debido a sus frágiles alas). Esto significa que pierden calor muy fácilmente y por tanto deben tener un manejo de la energía altamente eficiente. En palabras de Pitnick, los murciélagos viven “en un filo de la navaja energético”.

El reporte dice que “como los cerebros relativamente grandes son metabólicamente costosos de desarrollar y de mantener, los cambios de tamaño pueden ir acompañados por transformaciones compensatorias en otros tejidos costosos”.

Si el tejido cerebral es costoso, lo mismo pasa con los espermatozoides, que requieren mucha energía metabólica para ser producidos y mantenidos. En otras palabras, el manejo energético de los murciélagos los obligó a elegir: o cerebro grande o testículos grandes, pero no ambos.

Harry Moore, experto en esperma de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), dice que testículos grandes significan esperma abundante.

“En especies con hembras promiscuas, los machos compiten para fertilizar sus óvulos y por tanto necesitan producir mucho esperma”, dijo el experto a la revista New Scientist.

“Esto puede ser especialmente cierto en algunas especies de murciélagos en las que las hembras almacenan esperma durante varios meses”, añadió.

En otras palabras, en aquellas especies en las que las hembras buscan aparearse con varios machos, estos últimos evolucionaron mayor producción de esperma para aumentar sus posibilidades de transmitir sus genes a la siguiente generación. El precio que pagaron fue un cerebro más pequeño, que al parecer resulta poco necesario en esta competencia.

¿Y qué hay con la infidelidad masculina? ¿Se encontró alguna relación entre cerebro, testículos y promiscuidad de los murciélagos machos? La respuesta es que no. No hubo correlación, lo cual implicaría que para las especies es indiferente que los machos sean monógamos o no.

Pitnick dijo que los resultados son emocionantes, no porque puedan aplicarse directamente a otras especies, sino porque seguramente estimularán más investigaciones para explorar las correlaciones evolutivas entre cerebros, comportamiento y los elementos diferenciadores -metabólicamente costosos- propios de la selección sexual: tamaño corporal, plumajes exóticos (como los del pavorreal), cornamentas de gran tamaño.

Murciélagos
El orden Chiroptera (“alas en las manos”), que agrupa a los murciélagos y vampiros, los únicos mamíferos realmente voladores, contiene 18 familias, alrededor de 180 géneros y cerca de un millar de especies.

El murciélago más pequeño, Craseonycteris thonglongyai, tiene antebrazos de 22.5 a 26 milímetros, alas de 15 centímetros de punta a punta y un peso de 1.5 a 2.0 gramos.

El murciélago más grande, Pteropus vampirus, tiene antebrazos de 22 centímetros, alas de dos metros de punta a punta y un peso de hasta 1.2 kilos.

Horacio Salazar
 

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